Gestión de morosos
Ante esta nueva situación de incremento incesante de la morosidad, la anticipación y la rápida acutación será la clave del éxito para las entidades financieras así como la excelencia en la gestión de la mora.
La esencial actividad de las instituciones financieras es la de prestar, de forma que la eficiencia en la gestión de la morosidad debe de ir acompañado con darle continuidad a dicha actividad fundamental o core business que es el de prestar. Pero ahora se tiene el reto de prestar mejor de lo que se ha hecho hasta ahora.
El scoring que determina el proceso de admisión sería la principal herramienta para mantener la calidad crediticia, sin embargo estos filtros no han sido utilizados en los últimos años, conllevando al actual deterioro del sector crediticio.
También se convierte en indispensable el tener un proceso de seguimiento del cliente, el cual tendrá la función de “alerta” siempre debiendo anticiparse a los acontecimientos antes que después cuando sea demasiado tarde. Este seguimiento ayudará a miticar el incumplimiento de pago, mediante la anticipación con el fin de evitar sorpresas para las entidades de crédito.
Antes de que el problema surja, hay que buscar la forma de gestionar eficazmente la mora, a esto se le denomina “anticipación” tal y como ya hemos mencionado, sin embargo, hasta la fecha las entidades han hecho frente al problema en la fase de recuperación sin buscar métodos o herramientas de prevención, este sistema supone un elevado coste y además una tasa de éxito muy reducida.
Ahora el reto es la gestión de activos embargados, en algunos casos se puede controlar y tratar de reducir sus índices de morosidad, pero cuando el activo ya está embargado, el banco no tiene otra alternativa que desarrollar nuevas soluciones como por ejemplo adjudicárse los bienes inmuebles de sus fallidos. De ahí que en poco tiempo los bancos se han convertido en grandes “inmobilidarias”.
Para la gestión de los activos, las entidades de crédito se ven obligadas a cambiar la estrategia y diseño de concesión de créditos, de hecho a lo largo de la crisis, dicha concesión ha disminuido notablemente, esperando que a partir de ahora mediante nuevas metodologías de scoring puedan acertar mejor en el proceso de admisión y selección.
Para ello se debe desarrollar lo denominado predictores del riesgo, tanto internos como los datos recopilados por el propio banco, como riesgos externos como son los datos procedentes de agencias calificadores de los registros de morosos, también datos procedentes de otras entidades bancarias así como procedentes de estudios de otros sectores como podría ser consumo, transporte, datos micro- macro económicos y del entorno económico en general.
Los métodos scoring son varios, cada uno responde a diferentes métricas, como scoring de rechazo teniendo en cuanta variables como el importe del crédito, lazo, tipo de producto, estudio de la persona física o jurídica, etc… La crisis ha dado la lección de que la gestión de morosos debe utilizarse para prevenif futuros morosos así como gestionar los actuales.
El escenario a corto plazo en cuanto a la morosidad es que continuará crediendo mientras que los activos inmobilidarios continuará depreciándose, los bancos se deben “reinventar”.





