La acelerada concesión de créditos, la avaricia rompe el saco.
Dada la concesión indiscriminada por parte de ciertos bancos y cajas en la concesión de préstamos y créditos, sin contar con sistemas adecuados de scoring crediticio o de sistemas de control de riesgo, esto junto con el cambio de una coyuntura económica ha llevado a una importante cartera de fallidos. La adecuada gestión de dicha cartera es ahora un reto mientras que de forma simultánea se espera una cierta continuidad en la actividad prestataria.
La rápida concesión de crédito junto con la fuerte expansión y crecimiento de las entidades crediticias tanto y cuanto a la nueva apertura de oficinas, etc… ahora la nueva fase de desaceleración requiere de nuevas estrategias, nuevos recursos y conocimientos que hasta la fecha no habían sido necesarios. Hablamos de la necesidad de redefinir un rol, reestructuración de la organización, nuevos sistemas y atribuciones para el control de riesgos, más exigentes sistemas de filtro en la aprobación de nuevas concesiones de crédito, y finalmente el desarrollo de un modelo de gestión efectiva de la mora.
La falta de experiencia en este tipo escenarios hace que la situación presente un panorama más desolador, hasta ahora la mayor parte de los recursos humanos de los bancos y cajas ha estado volcada muchos años solamente en las operaciones de activo, mientras que ahora casi la mitad de sus recursos deben ir destinados en la ejecución para la recuperación de los fallidos.
La falta de sistemas de scoring efectivos, con sistemas especiales de señales de alerta, falta de detectar situaciones de riesgo, así como la falta de interrelacionar la situación económica en el cálculo de los valores de los activos, ha conllevado a la ineficiencia a la hora de la concesión del crédito.
Esta desconexión entre lo mercados de capital y la economía real crea una importante dificultad en la extrapolación de parámetros que aporten un análisis cierto en la predicción de la evolución del sistema financiero.
Todos tenemos conocimiento de la burbuja inmobiliaria la cual supuso un impacto en la definición del precio de los activos inmobiliarios. La necesidad de definir un nuevo valor real del activo es inminente. Dicho valor
vendrá definido por variables como la situación del mercado, valor de las provisiones de las entidades de crédito. Dicho valor todavía no se ha ajustado, de modo que la banca para gestionar eficazmente sus fallidos debe saber bien cuándo y cómo vender.





