Reinventar la gestión de la morosidad
Dada la alta morosidad crediticia, su gestión está convirtiendo en un gran reto de la mayoría de los bancos y cajas españoles. Según los datos de Asnef-Equifax, la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito, los iimpagos de deudas crediticias de hogares y también de empresas se ha disparado alcanzando casi los 27.000 millones de euros, este aumento supone un incremento de cerca del 150% respecto al ejercicio anterior. De esa cantidad, más de la mitad corresponde a morosidad de los hogares Españoles y el resto corresponde a empresas. Estas cifras de operaciones morosas constituye las cifras más altas desde 2002.
La morosidad de los bancos y cajas se sitúa ya en casi un 4%, y además las expectativas apuntan que lo peor está por llegar. Algunos de los bancos no descartan que la morosidad media del sistema bancario pueda llegar al 6% en 2009, otros consideran que incluso se puede alcanzar a niveles del8%, tal y como sucedió en 1993.
Si el desempleo sigue creciendo al ritmo actual, nuestras entidades crediticias se verán en serios aprietos, se estima que el colchón de las previsiones depositadas en el Banco de España pueden agotarse. En tan solo un trimestre, muchas entidades han visto como su tasa de cobertura en cuanto a créditos fallidos se ha reducido por debajo del 100%. Esto no solamente afecta a sus resultados y dividendos, sino que además pone en peligro el sistema financiero Español.
Otro factor que agrava el problema es que no se puede hacer líquido de forma inmediata los activos inmobiliarios puesto que la deuda contraída está por encima del valor real del mercado actual, con lo cual la venta de los activos no es una solución para recuperar sus fallidos.
La gran mayoría de las entidades financieras gestionan directamente sus fallidos crediticios, dado que no habían previsto el repentino aumento de fallidos y a pesar de su bajo conocimiento, de forma que ahora dichas entidades deben aprender en situaciones de crisis a “reinventar” la gestión de los fallidos crediticios, esto si quieren sobreponerse rápidamente a la situación por la que están atraviesando.
Dado este desconocimiento y falta de herramientas adecuadas para la gestión de dichas carteras, los bancos y cajas españoles se encuentran bloqueados en la estrategia de gestionar dicha morosidad.
La necesidad de que esta situación no se vuelva a reproducir en el futuro, pasa por revisar al detalle los sistemas crediticios, para ello lo ideal es establecer sistemas de alerta en cuanto a control de riesgos con la finalidad de que los parámetros estén controlados y no se vuelva a dar una situación similar.
Hasta la fecha, las tareas de gestión de la morosidad habían supuesto apenas el 1% de la actividad bancaria, mientras que en la actualidad prácticamente el 50% de la red comercial de algunos bancos está involucrada en estas funciones de gestión y recuperación de créditos fallidos. Estos datos son realmente significativos puesto que gran parte de los recursos está destinada a tareas de recuperación y no a tareas productivas, esto si lugar a dudas se verá reflejado en el deterioro de los balances y resultados en general.





